9.10.09

Pensamientos y prácticas sistémicas en la escuela

Comparteixo aquest text preciós que m'ha arribat. Escrit per Marianne FRANKE-GRIKSCH

Soy maestra de primaria desde 1.964. Las experiencias recogidas a lo largo de los últimos doce años como animadora de seminarios de constelaciones familiares según el método de Bert Hellinger, me han aportado conocimientos que puedo utilizar en beneficio de la escuela.

Cuando los niños se encuentran en una clase a las 8 h de la mañana, están sentados, con su imagen familiar específica e interiorizada; cada uno vive y actúa según su realidad particular, intenta trasladarla a la clase y pone en escena a su familia atrayendo, llegado el caso, compañeros adaptados al tipo de funcionamiento relacional en el seno de ésta. A través de lo que oye regularmente en casa y en su familia, los niños entre 6 y 12 años ajustan su mirada profundamente a su dinámica familiar. Como terapeuta familiar, a menudo “me muero de ganas de hacer hacer algo”.

Sin embargo, mi misión en el trabajo como maestra está claramente limitada: enseñar las diferentes asignaturas de manera ortodoxa, guiar la clase como grupo y permitir que cada alumno progrese lo más rápidamente posible. En este contexto, se me impone una abstinencia total como terapeuta. Y es precisamente esta abstinencia impuesta la que, a lo largo de los años, me ha hecho capaz de ver las cosas bajo el ángulo sistémico y actuar en consecuencia.

Utilizo las oportunidades de despertar la atención de los niños respecto a la vida, a su familia, a su padre y a su madre. Y valoro especialmente el hecho de afrontar de una manera totalmente nueva los conflictos y las tentativas de exclusión que, como en cualquier otra comunidad, se presentan en la clase.

Entrenamiento al pensamiento sistémico

Progresivamente, formo a mis alumnos en el pensamiento sistémico. Si una madre está embarazada, si un miembro de la familia está enfermo o muerto, aprovecho la ocasión para hacer un círculo de conversación. Pensamos sobre las diferentes calidades de relación. Por ejemplo, como aman los padres a sus hijos o cual es la actitud buena de los niños frente a los padres. Ponemos todo eso en gestos y en movimientos y los niños llegan de una forma puramente lúdica a intervenir y decir frases como las que Bert Hellinger propone a los representantes en las constelaciones.

Por supuesto en esos momentos hablamos del hecho de que los niños, a veces, representan en la familia a uno de sus miembros desaparecido demasiado pronto o de como cogen a menudo el destino de sus padres. Y los niños de 11 años han encontrado por si mismos un ritual para honrar a los muertos o para no mezclarse con el destino de sus padres. A veces, constelo a un niño delante de su padre o de su madre, siendo los representantes sus compañeros de clase. Los demás ven por ellos mismos si se trata totalmente de un niño o bien si se toma por algo más que eso, si es un poco pretencioso. A ellos les gusta el abanico de todas las actitudes posibles y se proponen unos a otros frases como: “Pero papá, soy tu hijo”. Inventan sin cesar nuevas frases, la mayoría de las veces maravillosas. Se inclinan ante los muertos, les piden su apoyo y su bendición.

Hago más bien todo eso a título de ejemplo. En mi clase actual, hay muchos niños de Serbia, Croacia, Kosovo, pero también de Afganistán y de Turquía. Algunos han perdido a su padre en la guerra, otros a su tío. Hablamos de ello y decimos lo triste que es para la familia pero también hablamos de la fuerza que los muertos pueden darnos cuando les pedimos su bendición. Por supuesto, los niños lo cuentan en casa. Y en la atmósfera que reina durante las reuniones de padres, puedo sentir como el hecho de que las familias estén consideradas y sean honradas, hace bien a todos los participantes.

De las constelaciones familiares en la escuela, podemos sacar ejemplos fundamentales para mostrar hasta que punto es diferente si el padre y la madre están uno al lado del otro y miran a sus hijos o bien si se orientan en direcciones diferentes, lejos uno del otro o si quizá miran a un muerto. Hace falta mucho tacto para no invadir la esfera íntima de la familia, para no mostrar al desnudo a los niños y a su familia, para quedarse en el ejemplo.

Este trabajo y estos pensamientos hacen que, en poco tiempo, aparezca un clima cálido en la clase que no había conocido nunca antes. Por el momento, estoy poniendo a punto un catálogo que recoja todos los juegos e iniciaciones sistémicas en la escuela primaria con el fin de publicarlo.. Nuevas vías para la resolución de conflictos.

Como ya he mencionado antes, extraigo caminos totalmente nuevos en la resolución de conflictos. Cuando comienza una pelea en el recreo los niños, por si mismos, vienen hacia mí. Han aprendido que no es importante que cuenten quién ha hecho qué, a quién y por qué. Simplemente dan los nombres de los protagonistas. Entonces los constelamos con representantes, si es posible con niños que no estén al tanto del conflicto. Los representantes dicen como se sienten. Buscamos un orden y unas frases apropiadas para la situación. Es un infinito alivio ver que los niños están realmente listos para dejar de mirar quien tiene razón y que, más bien, buscan como puede reequilibrarse todo, quien tiene que decir a quien: “Lo siento” o “Quiero repararlo”. La mayoría de las veces, los “compañeros” están estupefactos al ver que sus representantes sienten todo de una manera tan justa sin saber nada de lo que acaba de pasar.

Dos ejemplos de intervención sistémica

1. En una clase de quinto (con niños de 11 años) tenía un alumno, Samir (he cambiado el nombre) que se hacía notar desde el principio del año escolar. Molestaba, no podía soportar el buen ambiente y el trabajo en común y, gritando, tirando las sillas y atacando a sus compañeros físicamente, creaba tal ambiente que muchos niños se volvían contra él y otros le tenían pánico.

Al cabo de ocho semanas, para mí estaba claro que ese comportamiento en clase ya no era tolerable. Había observado también por las numerosas intervenciones realizadas durante el curso que ese chico tenía una inteligencia por encima de la media, que disponía de un vocabulario alemán impresionante y que gozaba de un pensamiento claro y de espíritu crítico. Sin embargo, tenía notas muy mediocres. Yo tampoco llegaba a comprender como llegaba a esos estados de crisis durante los cuales se volvía totalmente pálido, hiperactivo y en los que no se le podía parar. Su mata de pelo se alzaba por encima de su frente como una montaña. Después, por lo general, el muchacho se desmoronaba y se apretaba la cabeza con las manos, quejándose de una tensión espantosa.

Rogué a su padre que viniera a verme. Él estaba al corriente del comportamiento de su hijo y se sentía muy desgraciado. Samir le daba pena y sin embargo comprendía que yo no podía seguir teniendo al muchacho en la clase. Habíamos previsto una clase especial para niños socialmente inadaptados pero yo sentía que tampoco era eso lo que convenía a ese chico. “Hay algo de su hijo que no sé todavía” dije. "Quizá debería saberlo primero", y me sorprendió mucho lo que acababa de decir.

El padre dijo que todo iba bien en su casa y le aseguré que era su espacio privado y que eso no me incumbía. "Sin embargo, me interesaría saber cuando y por qué vinieron a Alemania“. Entonces, me contó que primero se había casado en Turquía. Tras 5 años, cuando ya tenían dos hijos, dos de sus hermanos y hermanas murieron en el espacio de un año, un hermano de 23 años durante una crisis epiléptica y una hermana de 18 de una ruptura de aneurisma. "Pero fue hace ya quince años, después de eso vinimos a Alemania" dijo, y sus ojos se enrojecieron mientras me aseguraba que no sentía ya ninguna pena.

Samir que vino al mundo cuatro años después, en Alemania, no sabía nada de eso, ni siquiera que una de sus tías y uno de sus tíos (¡epiléptico!) estaban muertos. Entre nosotros se instaló un silencio tal como pasa cuando una profunda realidad del alma se deja ver y, ahí, siempre hay una luz que se enciende. Le dije al padre que ahora todo estaba claro y bien. Tenía que pedir permiso durante unas horas en su trabajo, ir a pasear con su hijo y hablarle tranquilamente de su hermano y de su hermana, contándole como habían muerto. Después de eso, debían elegir viejas fotos y hacer que las ampliaran, enmarcarlas y luego ponerlas en la pared.

El padre de Samir estaba extrañado de que pudiera haber en ello una solución a las dificultades de su hijo. Yo no le di ninguna otra explicación pero tampoco dejé ningún resquicio para la duda. Le rogué que fuera a buscar a Samir a la clase (el muchacho esperaba ya, tal como le había prometido, que viniéramos a buscarle para tomar parte en la conversación) y le dijera que no le necesitábamos, que había algo mejor, que habíamos encontrado una solución y que todo iba bien. Eso hizo el hombre y yo me quedé sorprendida al ver hasta qué punto resplandecía bajando la escalera, aunque no le hubiera explicado nada.

Al día siguiente, Samir no se presentó y al otro tambpoco, era viernes. Los padres comunicaron que el chico tenía 40° de fiebre.

El lunes estaba de nuevo allí. Un poco pálido, se puso delante de mi mesa y me dijo que su padre le había contado todo sobre su tía y su tío epiléptico y que los dos estaban muertos, y que su padre había llorado cuando se lo contaba y que también habían elegido las fotos.

O.K. le dije, ahora todo está bien. Samir se quedó un poco más cerca de mí y depués fue a sentarse a su pupitre, cosa que hasta entonces nunca había hecho sin recibir una orden.

A partir de ahí, el chico se puso a cambiar de semana en semana.

Tracé para él un gráfico en un lado de la pizarra, ya que siempre decía hablando de si mismo: "Me gusta el caos Señorita Franke".

Caos <========================================>Orden

Cada día podía anotar allí donde se encontraba entre caos y orden..

Tres semanas después, las primeras reacciones de la clase se hicieron oir. Un niño dijo: “Samir realmente ha cambiado. Lo que estaría bien es que no siga sentándose solo”. En realidad, hasta ese momento, nadie quería sentarse cerca de él y también él quería estar solo. A lo largo la semana, este alumno fue a sentarse con Samir, simpatizaron y excepto algunas raras interrupciones, se quedaron uno al lado del otro.

Al cabo de dos meses, Samir me dijo: "Me parece tan extraño, Señorita Franke.. Ahora estoy casi siempre cerca del orden". Hablaba de su gráfico. Y en realidad no sólo había cambiado de comportamiento sino que también había mejorado sus notas. Mientras tanto, se había convertido en uno de los mejores alumnos.

Cuando unos meses más tarde tuvo una vez más una crisis violenta, le llamé y le pregunté si este antiguo comportamiento no sería finalmente mejor para él. También le propuse que contara a su tío y a su tía que había tenido esta crisis y que les preguntara sencillamente lo que pensaban de ello. Una pequeña luz atravesó su cara y dijo: "En realidad, todavía no hemos terminado totalmente mi padre y yo. Todavía tenemos que colgar las fotos. Voy a ocuparme de eso".

Desde entonces nunca más he hablado de ello con Samir. Hasta el final del curso escolar fue uno de los cuatro mejores alumnos y sus compañeros le apreciaban.

2. En esta segunda historia se trata de Elvir: "Soy el preferido de mi madre" decía el pequeño Bosnio con un tono de profunda convicción. La clase estaba sentada en círculo, veinticuatro alumnos, niñas y niños de 11 a 12 años de una clase de quinto. El tema era: Ivica va a tener un hermano o una hermana pequeños. Discutíamos sobre el lugar que los niños tenían en sus familias y de lo que cada uno sentía al respecto.

"Yo soy el preferido de mi madre, os lo voy a mostrar" dijo Elvir, y se puso a elegir personas para su padre, su madre, él y su hermano. Los niños ya habían jugado a menudo “a la familia” y lo conocían bien.

Cuando colocó a los cuatro, la representante de la madre comenzó a mirar fijamente al representante de Elvir sin poder quitarle los ojos de encima. Le pregunté si podía ver también a su marido y a su otro hijo. Dijo que no. Miraba visiblemente a lo lejos como si lo hiciera a través de Elvir.

¿Qué es lo que puede ver? pensé, y pregunté a Elvir si su madre había perdido a alguien. Los ojos de Elvir enrojecieron pero fue valiente y no lloró. Contó: "Mi tío, el hermano de mi madre llevaba alimento a los prisioneros. El campo estaba al final. En ese sitio, a campo abierto, le fusilaron. Tenía 19 años".

Coloqué entonces a un chico de la clase al lado de la madre y retiré al representante de Elvir. Cuando Elvir ocupó su propio lugar frente a su madre y a su tío, comenzó a llorar en silencio. Se secaba las lágrimas furtivamente.

Yo le propuse: "Dile a tu tío que te proteja". (Me decía que si él fue sin protección a través de ese campo y tuvo que morir, esta frase convenía a la situación). "Querido tío, protégeme" dijo Elvir.

El chico que representaba al tío, puso espontáneamente, sin que nadie se lo pidiera, su mano sobre la cabeza de Elvir y dijo: “Yo te protejo".

Luego, invité a Elvir a que se pusiera frente a su madre y le dijera: “Querida mamá, sólo soy tu hijo”. Lo dijo en yugoslavo. La niña que representaba a su madre le tomó espontáneamente en sus brazos.

Y después lo soltó enseguida. Su impulso había sido tan significativo.... Pero se sentían un poco incómodos los dos. Algunas veces los observo. Desde entonces son muy cálidos el uno con el otro. Por supuesto, al final pedí a los niños que se sacudieran bien y salieran de su papel. Pero esta “alianza” sigue estando entre ellos.

En las semanas y los meses siguientes, este crío tan fogoso y seguro de si mismo, se volvió temeroso, ansioso y a nivel escolar no iba muy bien. Algo había empezado a descender en él. Le acompañé en este proceso y le animé. Tenía 6 años cuando, apoyado en la ventana de la cocina con su madre, había sido testigo de ese asesinato. Lentamente pudo acomodarse a su nueva persona. Hoy día está de nuevo alegre pero de otra manera – simplemente como un niño de 11 años.

COFASY

(Constellations Familiales et Systemiques - Asociación B.H. Bélgica)

01/09/2004

Newsletter de octubre de Laura Gutman: "Nutrición emocional"

Si hemos atravesado nuestra infancia poco amparados o poco protegidos, haciendo grandes esfuerzos para sobre adaptarnos, es posible que en la actualidad entremos en competencia con los niños desde el hambre emocional. Grandes y pequeños nos pelearemos por un trozo de mirada, quejándonos de que nuestros hijos “están terribles”, son muy “demandantes”, estamos hartos de que “se enfermen”, o que “no respeten a los mayores”. Nos parece inaceptable que abandonen la escuela o que se droguen o que no coman o que se escapen o que tengan sexo sin protegerse.

Cuando un niño no es suficientemente nutrido emocionalmente durante la infancia, va a seguir necesitando eso que pidió, aunque modificará el modo en que formulará el pedido. La edad no calma la sed. La edad sólo disfraza las necesidades primarias en otras más presentables en sociedad. El niño necesitado se convertirá en un joven desesperado, ávido, feroz. Por eso, no importa con cuánta comida se atosigue, cuánta droga lo calme, cuánta agresión drene o cuántas pastillas lo duerman…no va a obtener cuidados maternos. Esto es consecuencia de una gran equivocación. Porque toda droga va a requerir más dosis. Toda relación dependiente lo va a llevar a relaciones aún más destructivas. Toda dieta lo va a arrojar a un circuito de restricciones. Todo acceso al alcohol lo va a dejar más prisionero de sus borracheras. Y toda distancia emocional lo va a colocar cada vez más lejos en su propio desierto.

Es verdad que tenemos la intención de amar y educar a nuestros hijos. Resulta que el amor puede estar presente como idea personal y colectiva. Pero amar concretamente a los hijos todos los días y todas las noches requiere comprender de dónde venimos…para entender las contradicciones profundas que sentimos cuando nuestros hijos pequeños nos demandan atención, presencia, conexión y amparo. Si nos sentimos desbordados o exigidos, es urgente emprender un camino de conocimiento personal, haciéndonos cargo de las improntas básicas que tenemos grabadas bajo la falta de cuidado o de palabras. Esas necesidades infantiles no nos fueron satisfechas en el pasado. Ahora nos corresponde reconocer qué es lo que nos ha acontecido, para decidir qué haremos hoy, es decir, cómo alimentaremos a nuestro niño herido y hambriento, para no trasladar esa hambre sobre nuestros hijos.

Laura Gutman

23.9.09

Ina May, una vida trayendo vidas

Por Luciana Peker

La partera que revolucionó los nacimientos en el siglo XX, Ina May Gaskin, en la comunidad de La Granja, en Tennessee, Estados Unidos, visitó la Argentina y resaltó que las mujeres deben ser tratadas como diosas en el momento de parir, pero que no sólo en los partos en el hogar se puede llegar a nacimientos plenos. También incentivó a que las madres eviten la culpa y que la maternidad ofrece muchas oportunidades para conectarse con los hijos. Tiene 69 años, atendió 1200 partos en los que no murió ninguna mujer y sólo tuvo que recurrir en el 1 por ciento de los casos a cesáreas. Una historia de vida de una mujer que se dedicó a traer vidas.

Ina May Gaskin es la pionera en realizar partos en el hogar, en un lugar conocido como "La Granja", en Tennessee, Estados Unidos, un icono de una comunidad sesentista que no pasó de moda y fue más allá del símbolo de la paz, pisoteado por los años. Ella se convirtió en esa década de nuevas búsquedas en partera (cuando conoció a Stephen, su actual marido, en 1968, después de su primer, y traumático parto, y él le enseñó cómo no tener miedo y ayudar a la gente a relajarse). Después, ella quiso aprender con Stephen a amarse para toda la vida y perduró no sólo en el amor: también, como partera profesional.

Pero ella no es una neohippie reivindicada, es, genuinamente, quien cambió el mundo de los nacimientos. Por eso, después de atender 1200 partos domiciliarios, a los 69 años, se convirtió en una experta en cómo ayudar, alentar y animar a las mujeres que dan a luz. Ella dice que, a pesar de sus arrugas y sus años, sigue ayudando a alumbrar porque la adrenalina es tan fuerte como una droga ilegal. Lo dice y se ríe. Lo dice y acaricia a Ulises Uriel, que tan sólo tiene 18 días y nació precoz, pero se acurruca entre sus brazos y se enlaza con los dedos amorosos y marcados por el tiempo y la vida de Ina. Ella contiene sus brazos para que Ulises sepa que sigue abrazado y abrigado como en la panza y desliza sus dedos –adornados con un anillo azul eléctrico que también marca sus ganas de color y coraje– para que el recién llegado sienta que hay aires de amor que acunan su sueño. Y, sienta o no la cuna de una de las parteras más revolucionarias del siglo XX, él concilia el sueño mientras Ina habla con Las 12.

Pero la sabiduría de Ina no se muestra sólo en ser una de las primeras mujeres que pusieron el cuerpo en hacer que el cuerpo de las mujeres (y no la palabra de los/las médicos) vuelva a ser protagonista de los nacimientos. La experiencia volcada en su dulzura y reflexión serena (que no suena radicalizada, sino amparadora de quien la escucha) también se demuestran en su flexibilidad, que aleja prejuicios y culpas: ella apunta a que los varones participen del nacimiento, a no hacer sentir en falta a las mujeres que no se animan a un parto domiciliario aunque compartan su filosofía y a que la actitud frente a la maternidad –si bien cree que está marcada por el momento inicial de la llegada al mundo– puede afrontarse con una mejor energía en cualquier momento de la vida.

Ina May Gaskin fue la presidenta de la Asociación de Parteras de Norteamérica y su apellido es el emblema de una técnica que descubrió en su trabajo –casi artesanal de alentar a las mujeres a resoplar sus fuerzas cuando la debilidad, el cansancio y el dolor fatigan la autoestima para continuar con el trabajo de parto– que se conoce como la “maniobra Gaskin” para resolver una mala posición en los hombros de los bebés.

Es la autora del libro Partería Espiritual (la naturaleza del nacimiento, entre el amor y la ciencia (publicado en la Argentina por Mujer Sabias Editoras) que recopila toda su experiencia de vida de traer vidas. También realizó su Guía para el parto. Y sigue escribiendo –ahora, por ejemplo, sobre la lactancia– y sigue acariciando, callando y pujando sus palabras para alentar a las mujeres a parir y a criar con amor y fuerza, como una antigua hechizera y una moderna experta que sabe acariciar –como a Ulises, el bebé que acaba de parir la partera argentina Marina Lembo– y que de eso enseña y de eso sigue aprendiendo. Ina visitó, por primera vez, la Argentina, invitada por el Proyecto Escuela de Parteras Comunitarias del siglo XXI (que motorizan la doula y comunicadora Sonia Cavia y la partera Marina Lembo con otras 32 mujeres más) y contó su historia de vida, brindándose, como en sus partos y como en su vida, a dar vidas.

¿Sólo puede haber partos plenos y disfrutables en las casas, granjas o lugares alternativos o también pueden existir partos dignos y lindos en un hospital porque una mujer no se anima o no puede tener a su bebé en su casa?

Ina May Gaskin: –Es posible tener un buen parto en un hospital, pero tiene que haber gente muy sensible para poder asistir a las mujeres. El más mínimo detalle puede hacer perder toda la energía que se mueve en el nacimiento.

¿La atención de los sanatorios privados es más cuidada y la de los hospitales públicos es más brutal o no hay diferencias entre la atención sanitaria paga y gratuita?

Ina: –El resultado es el mismo: la madre es disminuida. Es una falsa distinción entre lo público y lo privado. Las mujeres son disminuidas de la misma manera en ambos sitios.

Se está empezando a escuchar a mujeres que sienten culpa de no tener a sus bebés en sus casas. ¿Cómo hacer para promover los partos humanizados sin que las mujeres que no se animan o no pueden –por riesgos en su salud, porque su marido no las apoya, porque no tienen medios económicos, porque tienen miedo, etc.– no se sientan culpables?

Ina: –Es verdad que estos discursos, a veces, provocan una división en las mujeres que se sienten de un lado o del otro. Pero los partos domiciliarios pueden llegar a un 5 por ciento del total de los nacimientos que es una porción muy pequeña del total de alumbramientos. Pero es importante poder contar lo que sucede en estos partos: que las mujeres pueden vivir una experiencia linda y gozosa y que el bebé puede nacer en buenas condiciones. Es muy precioso eso que ocurre aunque sea sólo en el 5 por ciento de los casos. Y lo ideal es que eso se disemine. Es importante recordar esa energía intangible y que es muy fácil que sea ignorada. Sin embargo, no es una característica necesaria que se produzca sólo en los partos domiciliarios. En realidad, en el hospital se podría tener partos con conciencia de esa energía. Pero sólo con esa conciencia se puede generar un cambio.

Hoy se habla mucho del embarazo y el parto. ¿Pero cómo se aplica esta filosofía de maternidad a lo largo de la crianza de los hijos e incluso cuando crecen y son jóvenes o adultos/as?

–Mi hijo Pablo tiene 35 años y vive en Nueva York y yo lo sigo cuidando. Una cree que cuando cumplen 18 años se terminaron las responsabilidades, pero la maternidad sigue toda la vida.

La mayoría de las madres modernas sienten culpa: porque trabajan, porque no dieron la teta, porque no van todas las tardes al jardín de infantes o no pueden comprar una play station. ¿Qué se hace con esa culpa impuesta por la sociedad pero sentida por las mujeres?

–También es bueno practicar el perdón a una misma. Hay que ser compasiva con una como madre. Nunca se habla del padre perfecto, pero sí de la madre perfecta (risas).

¿Cuál fue su experiencia como madre? ¿Ha sentido culpa?

–Con mi primera hija, Sidney, que se murió a los 20 años, de cáncer de cerebro, viví una experiencia difícil. Cuando nació ella, yo tenía 26 años y era muy inocente e ignorante. En ese momento, se hacían fórceps de rutina. Y yo ni siquiera sabía que podía buscar otro obstetra. Tuve mi primer parto con fórceps y fui muy abusada. Mi estrategia fue quedarme callada para pasar inadvertida. El trabajo de parto fue lindo y me pude convertir en un animal pariendo. Pero cuando sentí necesidad de pujar me dieron anestesia que no era peridural y sí muy peligrosa. Ahí entré en una situación de tortura medieval y cuando nace mi hija nos separan por un día entero. Eso dejó una herida muy grande en mi relación con esta hija. Pero yo me podría haber dejado quebrar por esta herida y porque no pude ser una buena madre con ella. Reparé con mis otros tres hijos: Eva María, de 37 años; Pablo, de 35, y Samuel, de 34. Pero durante su enfermedad –que le llevó un año entero– luché por Sidney: fui una fiera luchando por ella y mi hija pudo ver una madre diferente y recién, 19 años después, pude reparar ese proceso. Pude estar en el momento cuando murió mi hija y tenía la cara exactamente igual a la de un recién nacido.
¿Cómo fueron los partos de sus otros hijos? ¿Siente que la diferencia en el momento del nacimiento también la marcó de una manera distinta como madre?

–Mis otros hijos fueron directo a las manos de las parteras de la comunidad y seguro que me marcaron de una manera diferente. Cuando en La Granja decidimos hacernos cargos de los nacimientos y se formó una hermandad entre las mujeres que asistían tu parto te trataban como una diosa en el acto pleno de parir.

¿Cómo nace su pasión por ser partera?

–Cuando Sidney tenía un año y medio, mi ex pareja me dijo “Vamos a ser hippies y vamos a California a escuchar a un hombre llamado Stephen”. Ahí conocí a Stephen (que es mi actual marido) y a otras mujeres que habían pasado por la misma experiencia que yo del parto con fórceps y que habían decidido no ir más al hospital. Me pareció muy valiente y me propuse volver a recuperar la conciencia de que cada nacimiento tiene que ser sagrado.

VIOLENCIA OBSTETRICA: La nueva ley de género respalda los partos respetados En la nueva Ley de Violencia de Género (aprobada en marzo de este año) se incluyó la violencia obstétrica como una de las formas de violencia contra las mujeres. ¿Creen que se puede usar esta nueva norma para disminuir o erradicar los maltratos y falta de escucha a las parturientas?

Ina May Gaskin: –Por lo menos es un comienzo, en Estados Unidos no existe este tipo de ley.

Sonia Cavia: –Que hayan incluido la violencia de género entre la violencia obstétrica es un reconocimiento del movimiento feminista a la violencia en el parto y, políticamente, dentro de lo que es el movimiento de mujeres, representa un gran paso.

¿Cuánto les puede servir a las mujeres esta nueva norma?

Sonia: –No lo sé, pero sí es un reconocimiento político a la violación a los derechos humanos que existe en los partos en la Argentina.

¿Se pueden presentar amparos previos a los nacimientos para garantizar que en el hospital o sanatorio se cumplan con determinadas condiciones (por ejemplo, el ingreso del padre a la sala de parto) que pida la pareja o la mujer?

Sonia: –Es una herramienta legal más. Un amparo refuerza el pedido de la pareja. Pero, en los hechos, es muy complicado reclamar para una mujer embarazada, en el momento del parto y del posparto.

Font original:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-5180-2009-09-19.html

9.9.09

Espai Criança a Shen Girona

Un cicle de trobades per a mares i pares amb fills/filles entre 0 i 1 any, per a compartir inquietuds del dia a dia, resoldre dubtes i trobar referents per a una criança respectuosa, feliç i plena. Especialment per a les mares, es tracta d’un espai de recolzament, i acompanyament amorós i comprensiu en aquesta etapa de tants canvis vitals.

1.- La importància de l’estat anímic de la mare
2.- I la parella què?
3.- Com va ser el part
4.- El postpart. La famosa quarentena
5.- Les emocions del bebé
6.- Alletament i alimentació del bebé
7.- Alimentació de la mare després del part
8.- Creativitat i maternitat. A disfrutar!
9.- Les nits junts: dormir, hàbits, ritme
10.- Introducció de nous aliments

Els dimecres de les 15 a 16,30h.
Dies: 14, 21 i 28 d’octubre,
4, 11, 18 i 25 de novembre
2, 9, i 16 de desembre

Preus:10 €/sessió, o 90 € si es fa la inscripció sencera

Lloc: Shen Girona, Teràpies Naturals,
Plaça Salvador Espriu, 3-4 17002- Girona tel. 972 483 993

A càrrec de jo mateixa, Isabel Vidal, Pedagoga especialitzada en famílies i doula

5.9.09

El naixement a la terra d'Utopia (text de Michel Odent)

Enero 2031

Como todo el mundo sabe, nuestro país, Utopía, es un territorio independiente.

A pesar de nuestro elevado nivel científico y tecnológico, nos hemos mantenido, e incluso desarrollado, más allá de nuestras características culturales básicas. En concreto, hemos desarrollado nuestra capacidad para plantear proyectos irrealizables y trascender los límites de lo políticamente correcto. Presentamos los detalles de la Utopía según la historia del nacimiento.

En 2010, dos celebridades locales habían elegido dar a luz por cesárea. Así es como el nacimiento, de repente, se convirtió en uno de los principales asuntos de discusión en los medios de comunicación. Todo el mundo se dio cuenta de que cada año el índice de cesáreas era mayor que el año anterior. La opinión dominante estaba a favor de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Utopía (OMU). Para hacer frente a esta situación sin precedentes, el Presidente de la OMU decidió organizar un encuentro multidisciplinar.

El primero en hablar fue un estadista. Presentó unos gráficos impresionantes que comenzaban en 1950, cuando la operación de segmento bajo sustituyó a la clásica. Según sus conclusiones, era altamente probable que, después de 2020, la cesárea se convirtiera en la forma más común de dar a luz. Un conocido obstetra se vio obligado a comentar de inmediato este dato, reivindicando que tendríamos que tener en cuenta el aspecto positivo de este nuevo fenómeno; explicó cómo la cesárea se había convertido en una operación fácil, rápida y segura, y estaba convencido de que muy pronto, la mayoría de las mujeres preferirían evitar los riesgos asociados al parto vaginal. Para justificar su punto de vista, presentó estudios publicados en Canadá en el año 2007 de más de 46.000 cesáreas electivas de presentación de nalgas a las 39 semanas de gestación con ninguna muerte materna, y otros de EE.UU. publicados en 2009 de 24.000 cesáreas de repetición con una muerte neonatal. Explicó que, en muchos casos, una cesárea electiva previa al trabajo de parto era, con diferencia, la manera más segura de tener un bebé. Mientras concluía diciendo «no podemos parar el progreso», el lenguaje corporal de una comadrona insinuaba que había algo que este médico no había entendido.

Una mujer muy expresiva, la Presidenta de la ANCA (Asociación para el Nacimiento Con Amor), reaccionó de inmediato a la exposición del médico. Primero le preguntó por los criterios en los que se estaba basando para evaluar la seguridad de la cesárea; por supuesto, él sólo mencionó los índices de morbimortalidad perinatal y los índices de morbimortalidad materna. Luego, la Presidenta de la ANCA explicó que esta reducida lista de criterios se había establecido hacía mucho tiempo, antes del s.XXI, y que actualmente una gran variedad de disciplinas científicas sugerían una nueva relación de criterios en la evaluación de las prácticas de obstetras y comadronas. Éste fue el punto de inflexión de este histórico encuentro multidisciplinar.

El Catedrático de Hormonología reaccionó de inmediato ante este elocuente y convincente comentario. Después de referirse a gran cantidad de datos sobre los efectos de las hormonas relacionadas con el nacimiento sobre el comportamiento, de manera muy sencilla demostró a la audiencia que, para tener un bebé, la mujer ha sido programada para segregar un auténtico «cóctel de hormonas del amor». Confirmó cómo, durante la siguiente hora al nacimiento, las hormonas segregadas por la madre y el bebé aún no se han eliminado, y cómo cada una de ellas desempeña un papel específico en la interacción entre la madre y el recién nacido. En otras palabras, añadió, gracias a la perspectiva del sistema hormonal, ahora estamos en disposición de interpretar el concepto «período crítico» introducido por los científicos del comportamiento: algunos pioneros de este campo entendieron, ya a mediados del s.XX, que, entre los mamíferos, inmediatamente después del nacimiento existe un corto período de tiempo que jamás volverá a ocurrir, y que se trata de un período crítico en el vínculo entre la madre y el bebé.

Según los datos obtenidos de los resultados de incontables estudios epidemiológicos que sugerían que la forma en que nacemos tiene consecuencias de por vida, este hombre se atrevió a concluir que la capacidad de amar se desarrolla, en gran medida, durante el período perinatal. Los obstetras se quedaron boquiabiertos.

Después de tal discurso del Catedrático de Hormonología, el Director del Departamento de Epidemiología de la OMU no pudo quedarse callado. Este epidemiólogo tiene especial interés en la «Investigación en Salud Primal».

Ha recogido cientos de estudios publicados en los que se detectan factores de riesgo en el período perinatal asociados a gran diversidad de patologías desarrolladas tanto en la edad adulta como en la adolescencia y en la infancia.

Presentó una visión general de los estudios más completos, concretamente de aquéllos con mayor número de aspectos a tratar, y resumió los resultados de sus preguntas sosteniendo que, cuando los investigadores estudian, desde la perspectiva de la Investigación en Salud Primal, condiciones patológicas que pueden ser interpretadas como una alteración en la capacidad de amar (de amar a otros y de amarse a sí mismo), siempre encuentran factores de riesgo en el período perinatal. Acerca de los comentarios de la Presidenta de la ANCA sobre la necesidad de nuevos criterios para la evaluación de las prácticas de obstetras y comadronas, este epidemiólogo insistió en la necesidad de pensar a largo plazo. Para terminar, presentó la Base de Datos de Investigación en Salud Primal como una herramienta para aprender a pensar a largo plazo.

Luego, una genetista levantó impaciente la mano. Presentó el concepto «expresión génica» como otra forma de interpretar las consecuencias de por vida de los acontecimientos pre y perinatales. Explicó que, entre el material genético de los seres humanos recibido en la concepción, algunos genes se silencian, aunque sin llegar a desaparecer.

El fenómeno de la expresión génica está influenciado principalmente por factores ambientales ocurridos durante el período pre y perinatal. El obstetra estaba más y más atento y curioso, como si estuviera descubriendo algo nuevo; una de sus sensatas preguntas sobre la génesis de las patologías y los rasgos de personalidad le dieron la oportunidad al genetista de explicar que la naturaleza del factor ambiental es, con frecuencia, menos importante que el momento de la interacción. Explicó el concepto de «período crítico» para la interacción gen-ambiente. La presentación de la genetista condujo a una fructífera conversación multidisciplinar. El epidemiólogo lanzó una pregunta para dar más detalles sobre una de las nuevas funciones de la Base de Datos de Investigación en Salud Primal, que es ofrecer algunas pistas sobre el crítico período para la interacción gen-ambiente acerca de distintas condiciones patológicas y rasgos de personalidad.

Un bacteriólogo que había pasado desapercibido desde el comienzo de la sesión, destacó que los minutos siguientes al nacimiento también son críticos desde su perspectiva. Muy poco gente había entendido hasta entonces que, en el mismo momento del nacimiento, el bebé recién nacido está libre de cualquier germen, y que algunas horas más tarde, millones de microbios han colonizado su cuerpo. Así, explicó que, como los anticuerpos IgG traspasan fácilmente la barrera placentaria, los microbios familiares para la madre ya son familiares para el bebé, y, por tanto, amigos. Si los gérmenes de la madre invaden inmediatamente al bebé, éste está protegido contra otros microbios desconocidos y potencialmente peligrosos. Comentó que el nacimiento vaginal es una garantía para los bebés, pues se contaminan en primer lugar de los gérmenes de la madre, lo que no ocurre con los bebés nacidos por cesárea. Con la intención de subrayar la importancia de este asunto, dijo que nuestra flora intestinal se forma, en gran medida, durante los siguientes minutos al nacimiento; una interesante reflexión ahora que acabamos de conocer que la flora intestinal representa el 80% de nuestro sistema inmunológico.

El bacteriólogo estuvo de acuerdo cuando una consejera de alimentación infantil añadió que, en un ambiente adecuado, si la madre y el bebé no son separados en ningún momento, hay una gran probabilidad de que el bebé encuentre el pecho materno por sí mismo en la hora siguiente al nacimiento, pudiendo consumir el primer calostro, que contiene gérmenes amigos, anticuerpos locales específicos y sustancias antiinfecciosas. La toma del primer calostro tiene probablemente consecuencias a largo plazo, pues influye en la formación de la flora intestinal.

El Presidente de la OMU se sentía feliz de la evolución del encuentro interdisciplinar que había organizado.

Pidió a un viejo filósofo, considerado el sabio de la comunidad, que clausurara el encuentro. El filósofo dijo que no deberíamos ignorar la dimensión específicamente humana y que deberíamos, en primer lugar, y sobre todo, pensar en términos de civilización. Se refirió a los datos aportados por el epidemiólogo; entre los estudios que éste presentó, resultó que un gran número de ellos se habían tenido en cuenta a la hora de detectar tendencias y consecuencias estadísticamente significativas. Esto es un recordatorio de que, al tratar los asuntos de los seres humanos, debemos olvidarnos de los individuos aislados, de las anécdotas y de los casos particulares, y centrarnos en la dimensión colectiva y, por tanto, cultural. Gracias a lo que se había oído durante este encuentro, estaba claro que la humanidad se encontraba en una situación sin precedentes que se podía resumir de una manera muy concreta: «Hoy, dijo, el número de mujeres que da a luz a sus bebés y alumbra la placenta gracias a la liberación de un auténtico cóctel de hormonas del amor es prácticamente cero. ¿Qué ocurrirá en términos de civilización si continuamos así? ¿Qué ocurrirá después de dos o tres generaciones si las hormonas del amor se vuelven inútiles durante el crítico período que rodea al nacimiento?».

Después de esta contundente conclusión, el Presidente de la OMU pidió a los participantes que expresaran sus puntos de vista acerca de la necesidad de controlar el índice de cesáreas. Todo el mundo, incluyendo los obstetras, se dio cuenta de la necesidad de tomar medidas urgentes.

Llegados a este punto, se organizó un segundo encuentro con el objetivo de encontrar soluciones eficaces.

***************************************

Al comienzo del segundo encuentro, el Presidente de la OMU preguntó a los asistentes si tenían algo que sugerir en torno al control de los índices de cesárea y otras intervenciones obstétricas. El obstetra presentó un proyecto ‘para evaluar la efectividad de un método con el objetivo de aclarar los inconvenientes de las indicaciones para realizar una cesárea’. Nadie prestó atención. Un médico joven recién licenciado habló sobre la necesidad de reconsiderar la formación académica de médicos y comadronas. La Presidente de la escuela de comadronas reaccionó de inmediato diciendo que todo el mundo ha hecho intentos por actualizar la formación de comadronas y médicos, incluso los médicos especialistas, pero sin consecuencias significativas en el nacimiento. Algunos participantes hablaron de los beneficios económicos que supondría la reducción de las intervenciones obstétricas. El Presidente de la OMU intervino entonces, insistiendo en que estos planes no sólo no habían tenido éxito en muchos países en los que se había implantado, sino que el índice de cesáreas estaba aumentando, independientemente de cuál fuera la política de salud imperante. «Por lo tanto, debemos tener en cuenta otros factores». Añadió que sería arriesgado intentar que los partos largos y complicados fueran vaginales recurriendo a sustitutos farmacológicos de las hormonas naturales. Esto sería inaceptable ahora que la cesárea es una operación fácil y rápida. La prioridad tendría que ser intentar primero que el parto sea lo más fácil posible con el objetivo de reducir la necesidad de intervenciones obstétricas.

De repente, llegamos al punto de inflexión de esta discusión cuando una neurofisióloga —reconocida internacionalmente por sus investigaciones sobre el comportamiento de la ‘mantis religiosa’ (insecto de la familia Mantidae)— intervino por primera vez. Explicó que, teniendo en cuenta sus estudios científicos y su experiencia como madre, había conseguido entender claramente cuáles son las necesidades básicas de una mujer de parto. «En general, los mensajes que el Sistema Nervioso Central envía a los genitales son mensajes inhibidores». Entendió esto mientras estudiaba el comportamiento de apareamiento de la ‘mantis religiosa’. En esta especie, durante el intercambio sexual, la hembra suele comerse la cabeza del macho, ¡una forma extrema de eliminar los mensajes inhibidores!

Entonces, la actividad sexual del macho se refuerza considerablemente, y la probabilidad de concepción aumenta. Esta neurofisióloga entendió que el efecto inhibidor del Sistema Nervioso Central sobre cualquier episodio de la vida sexual es una norma general. En diferentes ocasiones tuvo la oportunidad de confirmar esta regla, y, definitivamente, se dio cuenta aún más de que esto era así después de dar a luz a su primer bebé. Está convencida de que su parto fue tan fácil y rápido gracias a la reducción su actividad neocortical. Así, destacó que los seres humanos se caracterizan por el enorme desarrollo de esta parte del Sistema Nervioso Central llamado neocórtex.

Cuando estaba de parto, obviamente su neocórtex estaba en total reposo, pues había olvidado completamente muchos de los detalles del lugar donde dio a luz. Recuerda vagamente que estaba en un lugar bastante oscuro, y que no había nadie más alrededor excepto una comadrona en una esquina haciendo punto. También recuerda que, en un determinado momento del trabajo de parto, vomitó, y la comadrona únicamente le dijo: «A mí me ocurrió cuando tuve a mi segundo bebé, es normal». Sin embargo, aunque no lo recuerda con claridad, está convencida de que este prudente comentario, como un cariñoso susurro, facilitó el progreso del trabajo de parto. Gracias a que la presencia de la comadrona era como la de una madre experimentada y tranquila, ella se sintió completamente segura. Mirando atrás, esta neurofisióloga comprende que las condiciones facilitaron la reducción de la actividad de su neocórtex: se sentía segura, mas no observada, en penumbra y en silencio. Por todo ello, y tras valorar lo que aprendió como neurofisióloga y lo que aprendió como madre, su propuesta práctica fue que se reconsideraran los criterios de selección de las estudiantes de comadrona. Para acceder a una escuela de comadronas del futuro, la condición sería tener la experiencia personal de haber dado a luz sin ningún tipo de intervención médica y considerar su parto como una experiencia positiva.

El obstetra no estaba de acuerdo con esta propuesta, decía que había trabajado con comadronas maravillosas que no eran madres. Y la directora de la escuela de comadronas replicó que todo el mundo conoce a buenas comadronas que no son madres. Sin embargo, su deber es ofrecer garantías de que las comadronas diplomadas en su escuela tengan rasgos de personalidad tales que su presencia cerca de una mujer de parto perturbe el progreso del trabajo de parto lo menos posible. Éste es el motivo por el que no puede imaginarse mejores criterios que los sugeridos por la neurofisióloga. «Porque esta propuesta está fuera de los límites de lo políticamente incorrecto», pensaron inmediatamente casi todos para los que sí es aceptable en la Tierra de la Utopía.

Entonces se oyó la voz de un hombre que se encontraba en la esquina de la sala. Era la voz de un joven técnico encargado de grabar la conferencia: «Como persona ajena a esto, ¿puedo hacer una pregunta ‘naïve’ [ingenua]? ¿Y qué tal si la condición para ser obstetra también tuviera que ser haber tenido la experiencia personal de dar a luz sin ningún tipo de intervención médica y considerar su parto como una experiencia positiva?».

Ese momento fue como si todo el mundo en la sala se encontrara en el mismo instante en el que Arquímedes gritó ‘¡Eureka!’… ¡Qué entusiasmo colectivo tan inolvidable! Para todos los presentes, fue obvio que tal proyecto era lo suficientemente irreal como para ser aceptado sin más discusión ni demora en la Tierra de la Utopía.

El comité se dispuso de inmediato a organizar un período de transición de 15 años.

***************************************

Hoy, en enero de 2031, estamos en disposición de presentar valiosas estadísticas desde la transición que comenzó sobre 2024. Son datos impresionantes.

Los índices de mortalidad perinatal son igual de bajos en todos los países con un nivel de vida similar. Los índices de traslados a unidades pediátricas se han reducido de manera asombrosa. No ha habido ni un solo caso de parto con forceps durante cuatro años. Desde que la prioridad ha sido evitar los partos vaginales largos y complicados, la utilización de ventosas y medicación es muy rara. Y lo más importante: el índice de cesáreas es tres veces menor que antes del período de transición. El índice de lactancia materna a los seis meses está por encima del 90%, y un psiquiatra infantil ha confirmado que el autismo es menos habitual que antes. Si el respetado filósofo —el hombre sabio de la comunidad— estuviera aún vivo, podría asegurar que ahora, en la Tierra de la Utopía, la mayoría de las mujeres dan a luz a sus bebés y alumbran sus placentas gracias a la liberación de un «cóctel de hormonas del amor».

El nuevo Presidente de la OMU y su equipo están preparando artículos para distintos tipos de medios de comunicación internacionales. Han lanzado un eslogan con la intención de difundir el mensaje de manera clara y efectiva. Éste es el eslogan seleccionado:

ÚNICAMENTE LA UTOPÍA PUEDE SALVAR A LA HUMANIDAD

Michel Odent

3.9.09

Xerrada- Presentació de la casa de parts Luna Maya (Chiapas) a Girona

A la casa de parts Luna Maya, a Sant Cristóbal de las Casas (Chiapas) es treballa per una maternitat digna, un part humanitzat i una benvinguda als nadons sana, conscient i tranquil·la, i també es realitzen activitats per tota la nova família.

Durant la xerrada es passarà la projecció del documental de la Casa de Parts, explicarem la dinàmica de funcionament de l’espai i les activitats. També destinarem una estona per preguntes i inquietuds, formes de col·laboració i participació amb el projecte...

També hi haurà material provinent de la botigueta de productes naturals que ajuda a financiar el projecte. Els productes són realitzats per cooperatives de dones de Chiapas i Oaxaca, els dos estats amb més població indígena de Mèxic.

Podreu trobar els següents articles:

- Rebozos cuna Madre Luz (bandoleres) per portar el nadó.
- Huipiles (camises per dona) del congrés de part humanitzat Nacer-Renacer celebrat a Mèxic.
- Robeta de bebé.
- Dvd's del documental de luna maya.
- Artesania de llavors (collarets i arracades).

Tothom que li interessi el tema de la maternitat, paternitat i part respectat és benvingut!!!

DATA: dilluns 7 de setembre a les 18,30h
LLOC: Shen Girona, teràpies naturals, Plaça Salvador Espriu, 3-4 Girona

Activitat gratuïta.
Es prega confirmació d’assistència.
més detallas a : www.shengirona.com


28.8.09

Redisseny de doula.cat

Nova imatge i nova web. Després de tot un estiu ple de vacances, família, emocions, naixements...
ara començarà un nou curs, i mica a mica tot va prenent forma.

Serveis més especialitzats, més experiència acumulada, noves idees i formacions... tot per a oferir un millor servei a les famílies, a les dones, a les mares.

Em trobareu doncs, a www.doula.cat.

5.7.09

Presentació de l'equip d'acompanyament a la maternitat i la criança


És motiu d’una gran il·lusió poder compartir amb tothom la propera presentació de l’equip MUDRA d’acompanyament a la maternitat i la criança, a Girona.

Som un grup de llevadores i doules que compartim una visió amorosa i confiada en els processos fisiològics que afecten a tota la vida reproductiva. Oferim un ventall de serveis per donar una atenció integral i personalitzada a les famílies per a aquests moments: visites amb llevadora (abans de l’embaràs, durant o en el postpart), atenció a parts domiciliaris, doules per al part i el postpart, espai de criança i terapèutic per a les famílies, tallers i formacions…

Per tal de que ens pugueu conèixer hem pensat de celebrar els nostres inicis explicant-vos quin és el nostre projecte, i també convidant a l’Ángeles Hinojosa, presidenta de la Plataforma pro Drets del Naixement, que ens oferirà la xerrada L’IMPACTE DE NÉIXER.

Estarem feliços i agraits de que vulgueu compartir aquest moment amb nosaltres, el dia 22 de juliol a les 18,30 al centre cívic Ter de Girona. Us hi esperem!

Paloma Rodríguez, Marga Franch, Sílvia Díaz-Maroto,
Quique Estévez, Anna Bordonada, Isabel Vidal
www.equipmudra.com

Més informació sobre Ángeles Hinojosa: http://www.reflexologiainfantil.org



8.5.09

Un món de mares


Aquest va ser el meu llibre de Sant Jordi aquest any.
Un repàs a molts tipus de mares, i sobretot un reconeixement a totes les mares que portem a dins cada una de nosaltres.
Les il·lustracions són una delícia, i els textos petits regals per desembolicar mig somrient a cada plana.

7.5.09

Tarda de tertúlia amb dones embarassades

Aquesta tarda he passat una estona compartint idees, links, llibres i reflexions amb un grup d'embarassades que habitualment es troben per fer exercici físic. Com que aquesta no és la meva "especialitat", jo els he proposat de xerrar, des del meu lloc de doula, des de l'espai de suport emocional... diria que ha anat molt bé!

Elles venien amb les preguntes a punt: per parlar d'epidurals, de cesàrees, de ginecòlegs i intervencions... però llavors he agafat el fil: el de donar importància a les coses positives de l'embaràs i el part, i l'arribada del fill.

Els he "recordat" que estarien 9 mesos fent la meravella de formar i crèixer un bebé, i que el dia del part era el GRAN dia que es coneixerien i es veurien les cares. I que per tant, era un dia molt especial, i els faria bé saber i sentir que havien preparat aquesta arribada amb carinyo i respecte. I que hi tenen molt a dir.

No he deixat d'animar-les a informar-se, a buscar sobre els temes que els fan més por, a fer-li preguntes absolutament malintencionades al ginecòleg, per assegurar-se de que serien ben tractades el dia del part... Els he explicat que la por i les presses eren enemics pel part, i que els nostres cossos poden fer tot el procés, -des del principi al final, part inclós-, de dur al món una nova vida.

Ahir la Mº Àngels tot presentant el llibre de la Consuelo Ruiz Vélez-Frias, "Parir sin Miedo", va dir que moltes de nosaltres, que tenim aquesta passió pels parts i la maternitat (entre les quals m'incloc)... també som una mica Consuelos, i compartim aquella seva passió i entrega.
M'he sentit una mica Consuelo, quan a l'hora de marxar m'han donat les gràcies amb uns somriures plens d'una energia... menys poruga.

6.5.09

Nana Maria Dina, activitats a Girona



La Nana Maria Dina García és terapeuta holística amb una experiència de més de 20 anys de curacions i aprenentatges. Paral·lelament ha conegut tradicions espirituals d’arreu del món que l’han conduït a rebre la responsabilitat de ser transmissora i mestra de la tradició Maia- Quiché.

La presència de la Nana Maria Dina entre nosaltres durant dos mesos ens brinda l’oportunitat de participar en una sèrie de tallers vivencials per tal d’arribar a la essència d’aquesta cosmovisió ancestral. Viure-la i sentir-la d’una manera propera i aplicable en la nostra quotidianitat.

Vam poder gaudir de la seva presència a Shen Girona el passat dia 29 d'abril, i vam poder compartir amb ella reflexions i vivències sobre "El Sagrat Femení".

Us podeu descarregar el díptic en pdf amb totes les activitats i informació de contacte aquí mateix.

5.5.09

Presentació del llibre "Parir sin Miedo" a Girona


Presentació del llibre a càrrec de l'editora dels textos, Mº Àngels Claramunt.

Es tracta del recull dels escrits de la llevadora Consuelo Ruiz Vélez-Frias (Madrid. 1914-2005). Lluitadora per la llibertat i la igualtat del es dones des de l'àmbit polític, de la informació, la formació, l'educació i la salut.

Trobareu més informació sobre Consuelo Ruiz a:
http://www.escuelasaludholisticaconsueloruiz.org/index.php?option=com_content&task=view&id=27&Itemid=45

Amb la col·laboració de l'editorial Ob Stare

La presentació del llibre es farà a la Biblioteca Antònia Adroher, c/Can Sunyer 46, 17007 GIRONA el dimecres dia 6 de maig a les 18h.

4.5.09

Llegint a Casilda Rodrigáñez

LA SEXUALIDAD Y EL FUNCIONAMIENTO DE LA DOMINACION


(...) Además de tejido muscular hace falta el deseo sexual y un determinado desarrollo de la sexualidad de la mujer; por eso no podemos conformarnos con el útero de los ginecólogos ni con la tecnología médica que consagra la maldición divina de parir con dolor. Porque ahí está la gran diferencia. El útero de una mujer que no ha sido sexualmente reprimida desde la infancia, funciona perfectamente, produciendo placer y no dolor; pero el útero de una mujer cuya sexualidad se ha paralizado desde niña, funciona de una manera patológica y con dolor.

(...) Desde niñas nos dicen que la regla duele y los partos mucho más. La información que se da es que para dilatar el cuello del útero para que nazca un bebé, hacen falta unas contracciones muy fuertes, y que eso es inevitable que duela. Sin embargo, para Frederik Leboyer las llamadas contracciones de dilatación "inevitables" del parto son algo altamente patológico y no normal:

¿Qué hace sufrir a la mujer que da a luz? ... la mujer sufre debido a las contracciones... unas contracciones que no acaban nunca y que hacen un daño atroz, ¡pero son calambres! todo lo contrario de las "contracciones adecuadas". Qué es un calambre? Una contracción que no cesa, que se crispa y se niega a soltar su presa y, por lo tanto, no "afloja su garra" para transformarse en su contrario: la relajación en la que normalmente desemboca. En otras palabras, lo que hasta ahora se había tomado por contracciones "adecuadas" eran contracciones altamente patológicas y de la peor calidad. ¡Qué sorpresa! ¡Qué revelación! ¡Qué revolución en ciernes!

El parto duele porque los músculos uterinos de las mujeres que crecen con el útero inmovilizado, no desarrollan la capacidad de distensión y la fuerza que debieran tener. Los músculos que no se usan se atrofian y se agarrotan; y viceversa, todo el mundo sabe los entrenamientos constantes y los ejercicios que hace cualquier deportista para desarrollar y mantener a punto su esqueleto muscular. Y también sabemos lo que duele extender un músculo rígido contracturado. Es el dolor que vulgarmente conocemos como "calambre", como dice Leboyer. Y calambres son las "contracciones de dilatación" que tanto hacen sufrir a las mujeres. Algo patológico, no normal. Porque parir, gracias a la represión de la sexualidad de la mujer, a la anulación de su sexualidad desde su infancia es, en efecto, como cavar una zanja con un brazo que hubiese permanecido inmovilizado durante toda la vida hasta ese momento, después de haber vivido sin saber que se tenía ese brazo ni para qué servía; o sea. Fuera de nuestra conciencia; un brazo cuyos músculos, en el momento de coger la azada para cavar, están rígidos y contracturados

Casilda Rodrigañez.

27.4.09

"Ser Dona, El Sagrat Femení", Taller a Girona

Us convidem a una experiència vivencial i compartida que ens apropa a la pròpia essència com a dones, des de la cosmovisió Maia-Quiché.

A càrrec de: Nana Maria Dina, terapeuta holística amb experiència de més de 20 anys de curacions i aprenentatges. Transmissora i mestra de la tradició Maia-Quiché. Una dona de gran saviesa i sensibilitat.

Activitat gratuïta, cal confirmar assistència.
El proper dimecres 29 d`abril a les 19h.
Lloc: Shen Girona, Plaça Salvador Espriu, 3-4 GIRONA

Tel. 972 383 493
www.shengirona.com

13.4.09

La Tenda Roja BOLD 2009



Ja estem preparant la celebració de la Tenda Roja BOLD 2009!
Com l'anterior edició, cadascuna de les tendes que presentem estarà adherida a la iniciativa BOLDACTION, promoguda per un grup de dones americanes, i que s'està escampant arreu del món.

La novetat d'enguany és que a Catalunya en tindrem tres, i seran durant la setmana Mundial per al Part Respectat.

* 15 de maig a Tarragona
* 16 de maig a Girona
* 23 de maig a Banyoles



En aquest blog hi trobareu tota la informació actualitzada, el formulari per a les inscripcions, notes de premsa, etc:

Si voleu participar, fins i tot és possible fer-ho virtualment, enviant els vostres relats de part al correu: tendaroja@doula.cat.

Animeu-vos a compartir les experiències dels vostres parts, sigui quina sigui! Així podrem elaborar entre moltes dones de tot el món, la Biblioteca dels Naixements Reals.

13.3.09

¿Cómo encontrar el/la terapeuta que me conviene?, per Alice Miller

(Traducido del francés por Rosa Barrio)

Se me pregunta a menudo por qué no doy direcciones de terapeutas que estén completamente de parte del niño que fuimos y que no protejan a los padres.
Si conociera terapeutas suficientemente respetuosos para responder a sus preguntas , suficientemente libres para sentirse indignados con el conportamiento de sus padres hacia ustedes ; suficientemente valientes para acompañarles con empatía cuando dejen escapar la rabia bloqueada en sus cuerpos desde hace tanto tiempo ; suficientemente bien informados para no hacerse sermonear con « debería olvidar », el perdón, la meditación y « los pensamientos positivos » ; suficientemente honestos para no quererlos adormecer con palabras vacías como « la espiritualidad » cuando sienten miedo delante de su trágica historia – tengan por seguro que con gran dicha les comunicaría sus nombres, dirección y teléfono. Pero no conozco.
Si busco por internet encuentro solamente una avalancha de proposiciones esotéricas, religiosas, sectarias, comerciales o manipulaciones corporales peligrosas pero en ningún caso lo que yo busco.
Con la esperanza de que existan terapeutas que propongan afrontar de una forma seria y sistemática la realidad de la propia infancia y un acompañamiento sin engaños, les propongo con mi lista FAQ (las preguntas más frecuentes) los útiles necesarios para su búsqueda.
Si los terapeutas se niegan a responder a sus preguntas, ganarán al menos tiempo y dinero.
Si guardan todavía el miedo del niño temeroso que fueron al hacer sus preguntas a los terapeutas en la actualidad, su temor es comprensible, pero eso no quiere decir en absoluto que sus preguntas no sean importantes y esenciales ; los son si duda alguna.
Sé lo dificil que es encontrar un buen terapeuta, no obstante pienso que es posible si conocemos nuestras necesidades. Intentaré aquí responder a varias preguntas para animarles a verificar la actitud del posible terapeuta pero les pido por favor considerar este texto como un primer esbozo y que no duden en hacerle añadiduras o comentarios. (Decidí hablar del terapeuta y de la persona que busca uno como si fuesen dos mujeres, pero claro está los dos géneros están ahi representados).

¿Qué necesito para superar mi dificultad ?
Necesita una persona honesta, empática, que le ayude a tomar en serio las informaciones que le da su cuerpo puesto que ella misma ya logró hacerlo porque tuvo la suerte de encontrar esa misma ayuda que usted busca.

¿Cómo puedo reconocer en una terapeuta ese tipo de persona ?
Haciéndole muchas preguntas.

Esta idea me horroriza. ¿Por qué no me atrevo a hacer preguntas ?
Seguramente, siendo niña, se le castigó por hacerlas ya que con ellas hizo temblar a sus padres en su posición de poder. Ignoraron sus preguntas o le mintieron en lugar de responder con la verdad. Es POSIBLE que no se le comprenda o que sus preguntas desencadenen los temores y la defensiva de una terapeuta, pero usted ya no es la niña indefensa de entonces que no tenía elección. Puede irse y buscar otra terapeuta. Una niña no puede hacerlo, entonces intenta cambiar a sus padres, ciertas personas lo hacen (simbólicamente) durante toda su vida. Sin embargo siendo adulta se puede elegir. Puede con el sostén del foro internet reconocer las mentiras, la pedagogía perniciosa y las defensivas. Lo único que necesita es tomar en serio lo que oye, no negarse su malestar y no esperar poder cambiar a la persona (los padres) con el tiempo. No la cambiará. Ella misma necesita hacer una terapia y no debe de cargarse con ese trabajo, sobre todo si es usted quien paga la consulta.

Me siento culpable de desconfiar. Si no tengo confianza nunca podré encontrar lo que es bueno para mi.
Su desconfianza tiene una historia y eso requiere una comprensión PARTICULAR. La persona que se ocupaba de usted cuando era pequeña no merecía su confianza y la niña que usted era lo captó muy bien porque su cuerpo conocía la verdad, así no podía desarrollar la confianza. En lo sucesivo confie en las señales que le envie su cuerpo. Es la niña silenciosa quien se expresa, que comienza a hablar y que necesita de su veracidad. Si no se encuentra bien con una persona, tome en serio su sentir, no lo rechace, intente comprenderlo. En cuanto se sienta verdaderamente y profundamente comprendida, su cuerpo se lo hará saber inmediatamente y claramente. Se sentirá serena y tranquila sin necesidad de entrenamiento particular.

¿Cuál es el riesgo de hacer preguntas desde el principio ?
Ninguno. Solo puede salir ganando. Si la respuesta es hostil o defensiva puede ganar tiempo y dinero yéndose. Por otro lado si la respuesta que recibe le satisface, eso la animará a hacer otras. Y es lo que debe de hacer.

¿Qué clase de preguntas debo hacer ?

Todo lo que se cuestione. Pero sobre todo no olvide preguntar a la candidata que podría ser su terapeuta sobre su propia infancia y sobre su formación. Dónde se formó, lo que le ayudó y lo que no. Cómo vive sus dificultades, ¿se siente libre de ver lo que no fue justo o protege mas bien a las personas que la hirieron ? ¿Minimiza los daños ? ¿Le pegaron siendo niña ? ¿Cómo evalúa esa experiencia ? ¿Es verdaderamente consciente de sus consecuencias en su vida de adulta o por el contrario niega su importancia ? ¿Evita enfrentarse a su propio sufrimiento ? En este último caso hará todo lo posible por reducirla al silencio y no siempre de manera evidente.

¿Es un buen signo si me dice que ha leído El drama del niño dotado de Alice Miller ?
Eso no quiere decir nada. Pregúntele mas bien lo que sintió con la lectura de Por tu propio bien y los otros libros, que le dé su crítico parecer. Lo que le ayudó y lo que no le sirvió. ¿Cuál es según ella el factor que influye más en el proceso curativo ? ¿Es capaz de profundos sentimientos o prefiere un análisis intelectual para guardar una cierta distancia ? Es posible encontrar ésto con los terapeutas que trabajan con la terapia primal. Le hacen sentirse la niña impotente que fue durante años y años para « ayudarle » pero los hay que no están dispuestos a sentir el dolor que produce el enfrentarse honestamente con su historia. En ese caso usted podría acabar dependiendo de ellos y de su impotente e inmutable sentimiento de rabia contra sus padres sin poder liberarse de sus penosas emociones. Una buena terapeuta debe de ayudarla a encontrar y a satisfacer Sus Propias necesidades, descuidadas desde hace tanto tiempo. Necesidad de expresarse libremente, de ser comprendida, respetada y tomada en serio. En cuanto comience a satisfacer sus necesidades y a proteger a la niña interior, la rabia y el odio la abandonarán, se esfumarán. Son señales de alarma que muestran a mi modo de ver el descuido y el desprecio de los padres.

¿No soy una intrusa haciendo tantas preguntas ?
En absoluto. Tenemos derecho a estar bien informados y ella tiene que tener el suficiente valor, la conciencia y la honestidad de responder de forma adecuada, si no ella no es la persona que nos conviene.

¿Con esta actitud no estoy yo buscando un ideal que no existe ?
No creo. Sé que la honestidad, la conciencia, la compasión, el valor y la apertura EXISTEN. ¿Por qué no sería legítimo esperar esas cualidades de un terapeuta ?

Extret de l web: http://www.screamsfromchildhood.com/

9.3.09

Grup de lectura dels llibres de Laura Gutman

Una bona notícia: comencem el primer grup de lectura dels llibres de la coneguda autora i terapeuta familiar a Girona! Comptem amb el reconeixement i suport amorós de la mateixa Laura Gutman, i volem que aquest sigui un espai de reflexió i compartir ben profitós per a totes.

El proper dia 18 de març a les 19h farem una trobada informativa per presentar l'activitat, i l'iniciarem el dimecres 25 de març a les 19h.

Ens trobarem un cop al mes, i seguirem els llibres segons ordre de publicació, tot i que no es pot concretar amb quin ritme anirem avançant. Per tant, començarem amb "La maternidad y el encuentro con la propia sombra".

Les places són limitades i les inscripcions obertes.
Recordeu que podreu trobar tots els llibres a la botiga del centre.

Més informació a www.shengirona.com i als telèfons 972 483 993 / 647 903 252

20.2.09

Un conte: La Cenicienta que no quería comer perdices

19.2.09

Males mares... de Lucía Etxebarria

Yo no soy una buena madre. Y probablemente usted, que me lee, tampoco.

Si usted ha decidido quedarse en casa y consagrase al cuidado de sus hijos es usted una madre hiperprotectora, amén de un parásito, un ser que vive a expensas de otro y a espaldas de las verdaderas preocupaciones y dificultades de la vida.
Si usted trabaja fuera de casa entonces desatiende usted a sus hijos, y nadie valorará el hecho de que tenga usted que hacer verdaderos malabarismos para conciliar la vida familiar y la laboral. Lo peor de todo es que unas madres y otras van acusándose mutuamente: la que se queda en casa arremete contra la que trabaja, y viceversa, como si no fuera suficiente con recibir los ataques de los pediatras, los psicólogos, los especialistas en sueño, los periodistas, las madres,
las suegras y las cuñadas.

Nosotras, las madres de hoy, aseguran ciertos psicoanalistas, somos la fuente de todos los problemas de nuestros hijos, porque tenemos demasiada fuerza y le hemos robado la autoridad a los padres. Si su hijo es hiperactivo, si tiene rabietas, si insulta a otros niños en el colegio, la culpa será siempre de usted, porque o bien le consiente demasiado o bien no le atiende lo suficiente. ¿Y dónde están esos padres a los que les hemos robado la autoridad? ¿Cuánto han
luchado para defenderla?

Nadie culpará al padre, nadie cuestionará nunca que el padre trabaje fuera de casa o viaje. Pero ¡ay de usted si lo hace! No solo tendrá que enfrentarse al goteo constante de comentarios más o menos directos o indirectos por parte de su madre, de su suegra, de las madres de los compañeros de cole de su retoño, sino, sobre todo, tendrá usted que lidiar con su propio sentimiento de culpa, que no la dejará vivir.

Yo no soy una buena madre. Trabajo fuera de casa y además viajo. Dejo a mi hija con canguros. Tengo novios y vida social. No le he proporcionado a mi hija ese entorno familiar estable que entronizan los manuales de pediatría y las revistas de papel couché.

No soy una buena madre pero pago las facturas de mi hija (el colegio, la comida, los canguros, la ropa, los juguetes, el pediatra y, muy a mi pesar, las Barbies), apenas duermo para poder llevarla al colegio todos los días, dedico la mayor parte de mi tiempo libre a su cuidado y todo mi espacio mental a pensar en ella.

No soy una buena madre, como no lo somos ninguna. Es lo más parecido a lo que vivíamos en la primera adolescencia. La que intimaba con los chicos era una p**a, la que se resistía era una estrecha: no había término medio.

El caso es que nunca llueve a gusto de todos y una mujer nunca hace las cosas bien. A la madre nunca se le valora lo que hace y para colmo no tiene derecho a quejarse, so pena que se le diga que... es una mala madre.

Nuestra sociedad es perfeccionista y quiere individuos perfectos. Superhombres que se afeiten con acabado impecable, que conduzcan coches que apenas hagan ruido, que vayan al gimnasio tres veces por semana.
Supermadres de brillante sonrisa y silueta juncal, triunfadoras en todos los ámbitos, adoradas por sus maridos y respetadas por sus jefes, criadoras de niños sanos y emocionalmente estables. Nuestra sociedad ha convertido el goce en un modelo, y el goce inmediato en el valor supremo.

Y un niño no es goce ni inmediatez. Un hijo implica renuncia y perspectiva. Y sobre todo, implica aceptar que la perfección no existe.

Usted, que me lee ¿está con los nervios de punta porque no le da tiempo a hacer todo lo que debería?, ¿tiene diez kilos de más?, ¿no tiene tiempo para ir al gimnasio y, si lo tuviera, lo emplearía en dormir?, ¿desearía que a veces fuera él el que se ocupara de la compra, de la colada, de los biberones y de la visita al pediatra?, ¿a veces se enfada, a veces está harta, a veces llora y a veces, mucha veces, no está en condiciones de dar lo mejor de sí misma?

Estupendo. Bienvenida al Club de las Malas Madres. Recuerde: no somos las mejores pero somos la mayoría.

Lucia Etxebarria

8.2.09

Entrevista a Laura Gutman, diari Clarín

"Estoy segura de que podemos hacer la revolución en casa"

La psicoterapeuta familiar Laura Gutman vuelve al ruedo editorial con La revolución de las madres y traza un paralelo entre la imposibilidad de nutrir afectivamente a los hijos y problemas de alimentación como la anorexia, la bulimia o la obesidad.

Por: María Farber
“No hay familia ni comunidad de ampare a las mujeres y el valor de la maternidad ha caído en desuso”. Laura Gutman a Clarín.com. Por María Farber.

"Prefiero ser niñóloga: traigo la voz de los niños", dice Laura Gutman y allana el terreno para avanzar sobre las responsabilidades de madres y padres sin precaución de ofender. En su último libro, La revolución de las madres, Gutman apunta que casi todos los niños sufren el abandono de sus padres aunque permanezcan físicamente a su lado; que dejar llorar al bebé toda la noche hasta que se calme solito es la muerte espiritual de ese niño; que dejar de darle de mamar al bebé en el quinto mes porque el médico así lo indica, es un desatino y que la leche vacuna es mala para la salud.

Desafiar convenciones, escuchar la voz que desde el interior señala lo que es mejor para los chicos, es un rasgo de madurez necesaria, dirá Gutman, para que los padres puedan dar, nutrir y criar a sus hijos saludablemente. Y si la mirada de esta psicoterapeuta familiar resulta demasiado incómoda para algunos lectores, ella no retrocede: "No es duro lo que yo digo, dura es la vida de la gente, dura es la vida de los niños."


¿Qué es la crianza natural?

En España sobre todo está muy de moda el término crianza natural. Sería tener partos respetados, amamantar prolongadamente, comer saludablemente, permanecer con los niños mucho tiempo. Por supuesto que todas esas situaciones me parecen muy simpáticas. El problema no es tanto decirle a la mamá de qué manera tiene que criar y educar a los niños, sino tratar de entendernos los adultos, saber primero con qué recursos contamos, entender lo que necesita el niño y después tratar de ver juntos, dentro de nuestra realidad emocional, qué es lo que estamos en condiciones de ofrecer y si no qué tipo de ayuda necesitamos. Aparece otro tema muy de moda también, que es la culpa. Si para ser una madre perfecta tengo que hacer cosas que no puedo hacer, entonces tengo culpa porque no puedo y eso es una trampa.


Ud. sostiene que el problema no es que las madres trabajen, sino que cuando regresan a casa no están disponibles para los chicos...

Nosotros podemos trabajar 8 ó 10 horas, nos quedan 14 horas disponibles para estar con el niño: ahí el gran problema es la discapacidad emocional. El trabajo no es un impedimento para el vínculo amoroso, sí lo son nuestras historias pasadas complicadas, dolorosas.


Muchas madres habrán dejado de dar de mamar a sus hijos por recomendación médica, o siguieron el consejo de dejarlos llorar en su cuna creyendo que era lo mejor. ¿Qué les puede decir a quienes leen su libro y descubren que se equivocaron?

Yo trabajo para sacar a las mujeres de la infantilización de creer que el otro sabe algo que ella sabe perfectamente si se pone las manos en el corazón. Así que lo mejor es seguir nuestra intuición y seguramente nos vamos a equivocar mucho menos. Por eso no doy consejos, hay millones de maneras de criar a los niños. Lo que hicimos ya está hecho. Pero nunca es tarde. Si tenemos un niño de 5 o de 16 años, siempre es un buen momento para tener una conversación honesta.


Escuchar más lo que uno siente y menos la recomendación médica lleva a cuestionar generalizadamente a estas voces de autoridad que dicen, por ejemplo, que la leche de vaca es saludable...

Es un paradigma muy importante. Creo que la madurez emocional de un adulto es tener criterio y sentido común. Si vivimos infantilizados vamos a creer lo que nos diga cualquiera. En el fondo, en temas de nutrición o de crianza, lo que nos diga el médico o lo que nos diga el almacenero es igual, porque sobre crianza puedo asegurar que no han visto ninguna materia. Entonces se trata de ver dónde delegamos autoridad. Las mujeres, lamentablemente, nos sentimos muy frágiles y muy infantilizadas, entonces creemos lo que nos dice cualquiera.


¿Por qué cree que seguimos pensando que la leche de vaca es muy saludable?

No hay ninguna especie de mamífero que tome leche de otra especie después del período de lactancia. Durante siglos la especie humana fue amamantada por su madre hasta que estuvo en condiciones de ingerir alimento sólido y solamente en los últimos 50 años, en la sociedad occidental, los bebés empezaron a tomar leche de vaca maternizada: es obvio que esto ha sido el marketing. Y hoy estos son los paradigmas, todos creemos que la leche de vaca es buenísima. La realidad es que la leche de vaca es tóxica. Basta simplemente con observar a nuestros hijos que están todo el tiempo con mocos, otitis, angina, bronquiolitis y espasmos: una sola semana que cualquiera de nosotros esté dispuesto a sacarle completamente los lácteos, el harina blanca y el azúcar blanco y vamos a ver que al niño le desaparecen los mocos. Pero los canales infantiles están llenos de publicidad de lácteos, así que eso está metido con todo el poder del dinero de las multinacionales. Nadie tiene por qué creerme, pero pueden hacer la prueba.

Ud describe la relación entre la madre y el bebe durante el pauperio como una díada ¿qué lugar hay para el padre en este período?

Todos los lugares, eso va a depender de los acuerdos tácitos de cada pareja. Hay hombres que están muy incluidos dentro de los vericuetos emocionales de una mujer. Creo que en las parejas el mejor rol posible para un varón sería el de apoyar, sostener, amparar y proteger a la díada madre – bebé. Solamente un hombre infantil siente que se queda afuera, cuando cree que él solamente está para recibir atención de su mujer. Justamente, en este libro hablo de la dificultad que tenemos los adultos para dar.

¿Cuál es la consecuencia del no dar?

Que quienes se quedan sin recibir son los bebés y niños pequeños, que son los únicos que merecen recibir. Un niño no satisfecho en sus necesidades básicas, es un niño que luego va a necesitar más y va a ir pidiendo desplazadamente. Va a agredir, va a gritar o va a estar desesperado o se va a intoxicar y devenir adicto porque va a querer introducir sustancias desesperadamente, puede ser azúcar, jueguitos, televisión, computadora, después será alcohol y cocaína, no importa la sustancia. El grado de desesperación por recibir amor materno es algo que va a ir creciendo con el tiempo. Luego se va a convertir en un adulto siempre necesitado de recibir, es decir, egoísta y muy imposibilitado de dar.

¿Cree que este mismo abordaje puede hacerse en el caso de familias atravesadas por la pobreza?

La pobreza económica es un problema, siempre es mejor no ser pobre, pero la pobreza espiritual es mucho peor. Deseos de amar y ser amados tenemos todos. Al niño no le importa si nació en un palacio o en una villa miseria, mientras esté en el pecho materno, está en un paraíso. El problema no es que una madre no tenga recursos económicos, el problema es cómo la podemos ayudar para que tenga recursos emocionales para permanecer con ese niño.

¿Por qué el amor es la respuesta a problemas como la anorexia, la bulimia o la violencia?

El amor primario. Es la experiencia de haber atendido a miles de madres y padres desesperados porque pareciera que criar a un niño es demasiado difícil. En este sentido soy realista, tengo esperanza, pero creo que la cosa viene difícil porque estamos cada vez más solos, porque no hay ni familia, ni comunidad, ni tribu que ampare a las mujeres, porque la maternidad ha caído en desuso como valor y ¿qué otra cosa más importante tenemos que no sea crear a los niños con amor para que crezcan y sean personas seguras, felices y generosas, que tengan algo para aportar al mundo? Todo lo demás: las adicciones, los problemas de violencia, las guerras en el mundo son análogas, aunque en gran escala, a las guerras que vivimos en las familias y a la necesidad de obtener más que el otro. Estoy segura de que la verdadera revolución la podemos hacer adentro de casa.


Font: http://www.clarin.com/diario/2009/02/08/um/m-01853978.htm

8.1.09

Part natural...

2.1.09

Comprar en comptes de vincular-se, per Laura Gutman


No es fácil vincularnos y permanecer muchas horas a solas con los niños pequeños. Por eso solemos convertir los momentos de “estar juntos” en momentos de “consumo” compartido. La “compra” del producto que sea opera como mediador en la relación entre los niños y nosotros. El objeto mediador puede ser la televisión, el ordenador, los jueguitos electrónicos, salir de compras a la juguetería, al pelotero, al centro comercial o a lo sumo ir a ver un espectáculo (que pueden ser maravillosos y necesarios en sí mismos). Pero conviene reflexionar sobre cómo los adultos utilizamos los elementos de consumo social para paliar la dificultad que supone la relación con el niño, es decir la permanencia, la mirada, el juego y la disponibilidad emocional.

Cuando un niño nos pide tiempo para jugar, o mirada para que nos extasiemos por un descubrimiento en su exploración cotidiana, cuando nos solicita presencia para permanecer a su lado o que nos detengamos un instante para que pueda recoger una piedra del suelo; solemos responder ofreciendo una golosina, una promesa o un juguete porque estamos apurados. El niño poco a poco va aprendiendo a satisfacer sus necesidades de contacto a través de objetos, y muchas veces a través de alimentos con azúcar. Todos los adultos sabemos que mientras un niño come algo dulce, no molesta. Y también sabemos que en la medida en que esté hechizado por la televisión, tampoco molesta. Si aprende a jugar con el ordenador, molesta menos aún. Y si necesitamos salir a la calle en su compañía, en la medida que le compremos algo, lo que sea, estará tranquilo y nos permitirá terminar con nuestros trámites personales mientras dura la fugaz alegría por el juguete nuevo.

Los niños aprenden que es más fácil obtener un objeto o algo para comer (generalmente muy dulce o muy salado) y de ese modo desplazan sus necesidades de contacto y diálogo hacia la incorporación de sustancias que “llenan” al instante. Tienen la falsa sensación de quedar satisfechos, aunque esa satisfacción dura lo que dura un chocolate. Es decir, muy poco tiempo. Por eso los niños volverán a pedir –o a molestar a ojos de los adultos- y en el mejor de los casos volverán a recibir algo que se compra, con la debida descalificación de sus padres por ser demasiado pedigüeños o faltos de límites. Es un modelo que repiten hasta el hartazgo, porque funciona: creen que necesitan estímulo permanente, consumo permanente y rápida satisfacción.

A esta altura, los niños han olvidado qué era lo que estaban necesitando verdaderamente de sus padres. Ya no recuerdan que querían cariño, ni atención, ni mimos, ni palabras amorosas. Ya no registran que era “eso” lo que estaban necesitando.

Nosotros los padres también consumimos para calmar nuestra ansiedad y nuestra perplejidad al no saber qué hacer con un niño pequeño en casa. La cuestión es que nos vinculamos con el niño sólo en la medida en que hay algo para hacer, y si es posible, algo para comprar o comer. Y si el niño puede hacer “eso” solo, sin necesidad de nuestra presencia, mejor aún. Sólo basta mirarnos unos a otros un domingo en un centro comercial cualquiera, en cualquier ciudad globalizada.

Esta dinámica de satisfacción inmediata a falta de presencia afectiva, somete a los niños a una vorágine de actividades, corridas, horarios superpuestos y estrés, que nos deja a todos aún más solos. No nos damos la oportunidad de aprender a dialogar, nos olvidamos de los tiempos internos y pasamos por alto nuestro sutil compás biológico.

¿Qué podemos hacer? Pues bien, podemos buscar buena compañía para permanecer con los niños en casa, sin tanto ruido ni tanto estímulo. Amparadas por otros adultos, es posible permanecer más tiempo en el cuarto de los niños, simplemente observándolos. No es imprescindible jugar con ellos, si no sabemos hacerlo o si nos resulta aburrido. Pero si no logran ser creativos aprovechando nuestra presencia, basta con acercarles una propuesta, unos lápices de colores, una invitación a cocinar juntos, o a revolver las fotos del pasado. En fin, siempre hay algo sencillo para proponer, ya que “eso” que haremos será la herramienta para alimentar el vínculo. Y los niños generalmente aceptan gustosos.

Cuando estamos en la calle con los niños, podemos “desacelerar” y darnos cuenta que no pasa nada si tardamos más tiempo en realizar las compras o los trámites. Porque de ese modo cada salida puede convertirse en un paseo para los niños y en un momento pleno y feliz para nosotros. Si somos capaces de detenernos ante una vidriera que les llama la atención, si una persona los saluda y nos otorgamos el tiempo de sonreírle o bien si nos sentamos un ratito en la vereda porque sí, porque pasó una hormiga, algo habrá cambiado en la vivencia interna de los niños. Esos cinco minutos de atención significan para nuestros hijos que ellos nos importan, que el tiempo está a favor nuestro y que la vida es bella desde el lugar donde ellos la miran. Estamos diciéndoles que nada nos importa más en este mundo que mirarlos, que deleitarnos con la vitalidad y la alegría que despliegan y que los amamos con todo nuestro corazón.

Toda la dedicación y el tiempo disponible que no reciban de nosotros, los obligará a llenarse de sustitutos, y luego creerán que sin esas sustancias o esos objetos no pueden vivir. La realidad es que no podemos vivir sin amor. Todo lo demás, importa poco.


Laura Gutman

20.12.08

Editorial de la revista El Mundo de Tu Bebé nº 190

El embarazo es básicamente un tiempo de espera. Por lo tanto, es un periodo para no empezar casi nada: no iniciar proyectos, no enfrentar desafíos, no imponerse retors ni atravesar grandes dificultades. Es permanecer en estado de meditación, aun cuando continuamos de alguna manera con nuestras tareas habituales. A las mujeres modernas nos puede resultar arduo desacelerar el ritmo de nuestros movimientos, así como reducir los pensamientos a su mínima expresión. El embarazo es un tiempo de reposo espiritual, y como tal, es una oportunidad para abordar el otro lado del “sí mismo”. Sólo en cierto estado de contemplación es posible percibir los sonidos del silencio. Y alcanzando el silencio interior, el niño en gestación puede absorber toda la energía concentrada y usarla para su desarrollo.


Mientras el niño activamente crece, necesita que la madre tranquilamente se detenga. Por el contrario, si la madre despliega una actividad física o emocional muy enérgica, el niño ser verá obligado a replegarse y esperar que la agitación se calme. Madre y niño dependemos alternadamente de nuestros movimientos. Uno se mueve mientras el otro está en reposo y viceversa. Si pensamos que el embarazo es como un vals, admitiremos sin tanta culpa que corresponde demorar nuestros estímulos a favor de un impulso vital que está a punto de florecer.

Laura Gutman

12.12.08

Ara que ve Nadal....

La Navidad interior, per Laura Gutman


Las Navidades se han convertido en una agotadora carrera de compras masivas de computadoras, teléfonos celulares, cámaras digitales, i-phone, i-pod, y algún que otro juguete de plástico entre tanta tecnología. Las principales invitadas a la fiesta son las tarjetas de crédito, que se desangran en su afán por llenar todos los vacíos existenciales. Comemos hasta el hartazgo, discutimos con qué parte de la familia pasaremos las fiestas, abrimos los regalos entre llantos de niños desbordados…y terminamos desahuciados después de la terrible maratón.

Más profundamente, cada mes de diciembre compartimos el ritual de recordar una vivencia sencilla y extraordinaria: la historia de una madre que atravesó su parto en medio de la naturaleza, entre sus cabras, sus asnos y sus bueyes, amparada por un hombre llamado José. Según algunos textos, José partió en busca de la partera pero cuando ésta llegó, Jesús ya había nacido. La mujer al mirar la escena exclamó: “Ese niño que apenas nacido ya toma el pecho de su madre, se convertirá en un hombre que juzgará según el Amor y no según la Ley”. Esa preciosa criatura fue recibida en una atmósfera sagrada, con el calor del establo y bajo el éxtasis de la mirada amorosa de su madre. Dos mil años más tarde aún estamos festejando el nacimiento de un niño en buenas condiciones y reverenciando el milagro de la vida.

Pensándolo así, la Navidad debería ser la ocasión para rendir tributo a cada nuevo nacimiento de bebes cuidados y acariciados. Estos niños se convertirán en una generación de hombres y mujeres que traerán sabiduría y paz interior a los seres humanos. Por eso, decidamos si nos importa tanto seguir consumiendo frenéticamente alimentando la nada, o si es el momento de aportar algo de claridad, apoyo y cariño a cada mujer lista para parir, nutriendo el futuro.


Laura Gutman